No empecé programando. Empecé con las manos: fabricando cajones flamencos con mi mejor amigo, construyendo cabañas en Asturias con madera que otros tiraban, convirtiendo un tronco en un mueble.
Siempre seguí el mismo patrón: ver que algo falta, imaginar cómo hacerlo, ponerme a construirlo.
Cuando descubrí la programación fue como si me dieran un taller infinito. Ya no hacía un cajón flamenco que vendía a mi familia, podía hacer una app que usaran miles de personas. Ya no era una caseta para el prao, son aplicaciones que resuelven problemas de verdad.
Mi approach es simple:
01
Problema real
Detecto un problema real (no lo invento)
02
Validación
Lo valido con las personas que lo sufren
03
MVP funcional
Construyo un MVP que funcione (código limpio, no un sistema con todas las funcionalidades)
04
Iteración
Itero según el feedback real
05
Decisión
Escalo, pivoto o aprendo
Lo que me diferencia: Soy desarrollador Y emprendedor. Entiendo el problema del usuario, pero también sé cómo construir la solución técnicamente. No necesito traducir entre mundos porque vivo en ambos.
Y sobre todo: No me caso con una idea. Construyo, aprendo, itero. Si algo no funciona, pivoto. Si funciona, escalo. Pero siempre estoy construyendo algo nuevo.
Porque al final, lo que me mueve no es el éxito de un proyecto. Es el acto de crear.